Ir al contenido principal

Cuento 'Las mujeres no cantan el Tango' de Juan Sebastián Garófalo

'Las mujeres no cantan el tango'

Cuento de Juan Sebastián Garófalo





        Esta fotografía muestra en medio a mi padre Juan Garófalo 
        tocando la guitarra y cantando, al lado a su hermano Francisco Garófalo 
        -mi tío- cantando de pié, y al costado izquierdo a Juan Parisi
        sentado -otro tío mío- y junto a él de pié a su hermano 
        Pepe Parisi.

Dedicado a Guillermo Assenza Parisi, es un cuento que comenzó como una idea que recorrería tangos que adoro, pero que al ubicarlo en el barrio Entre Vías, no pudo tener mejor guía que el poeta que mejor describe sus historias. Como Dante con Virgilio
Aquí lo comparto con una lectura dividida en seis partes, en donde utilizo imágenes de fondo de películas argentinas como 'Carne', 'La barra de la esquina', 'Los muchachos de antes no usaban gomina' y 'Pelota de trapo'.

Si bien puedes encontrar el mismo material en mi cuenta de Facebook

Sebastian Hacemusica  https://www.facebook.com/sebastianmakesmusic

a continuación te dejo la lista de videos en YouTube:



Comentarios

Entradas populares de este blog

'Instrucciones para olvidar'; cuento breve de Juan Sebastián Garófalo

Instrucciones para olvidar Cuento breve de Juan Sebastián Garófalo Primera versión, a corregir, del 24 de Octubre de 2023 Él llegó al bar Roma cinco minutos antes de lo pactado, entrando por la calle Olavarría ya que la puerta de la ochava con la avenida Alte. Brown no se usa desde hace años. Ella ya estaba allí, pero no al lado de la heladerita ‘Friskita’ junto al noble mostrador de madera lleno de chucherías antiguas en donde él quería sentarse. Otras antigüedades sobreviven esparcidas en estanterías añejas sobre un piso de baldosas blancas y negras, junto a mesas y sillas marrones que combinan con el óxido de los objetos que observan silenciosos. Él la vió sentada en el espacio tras la reja que alguna vez fue conventillo, junto a la maqueta fractal de un bar en donde unos muñecos coloridos se hacían grises bajo el polvo acumulado por los  años.  La saludó de lejos, y la gitana solamente le señaló la silla al otro lado de la pequeña mesa, invitándole fríamente a sentarse....

Lobo Gris del Parque Lezama, ladrón de poemas

Lobo Gris del Parque Lezama, ladrón de poemas de Juan Sebastián Garófalo Dedicado a Paola Borrusso (Loba Púrpura), la profesora del Taller de Escritura Lobo Gris estaba sentado en el bar de la esquina, sobre un tablero de ajedrez  milenario. Tenía entre sus manos el inmaculado teléfono celular de ella, y  estaba a punto de dibujar sobre la pantalla una runa entre nueve puntos  esparcidos en un cuadrado. Otra vez lo logró, siempre lo hacía. Conocía muy  bien a la Loba Púrpura y sus poemas secretos. Antes de volver a recorrer la memoria encapsulada en el espejo negro, activó  la cámara fotográfica del teléfono. Repentinamente, le devolvió en la pantalla  a unos ojos con el inefable color de los de ella. Lobo Gris se sobresaltó un poco,  mirando de inmediato al más cercano espejo del bar para reconocer que era  su propia mirada, ya olvidada. El delgado y simpático mozo del bar ‘Hipopótamo’ le observaba, quizás sospechando que ese objeto era de la pr...